Paco y Pepe, origen de estas abreviaturas

De dónde vienen las abreviaturas de Paco y Pepe, dos nombres castizos cuyo origen es, sin embargo, bastante controvertido. Aunque todos conocemos a algún Francisco apodado Paco (o Pancho o Curro o Kiko o Cisco o Fran, aunque ésos no son hoy objeto de esta entrada), el camino que llevó a este nombre a convertirse en uno de los hipocorísticos más populares en España no lo es tanto.

Del mismo modo, el omnipresente Pepe en cualquier familia tiene una etimología que seguro sorprenderá a muchos. Si creías saberlo todo de Paco y Pepe has recaído en el post adecuado. Te voy a contar la historia de cómo estos nombres quedaron reducidos a dos sílabas.

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Francisco de Asís, el santo que hablaba con los animales, como se le representa en la historia, era al parecer un tipo curioso. Cuando fundó la orden de los franciscanos se le conocía como Pater Comunitatis pero la tendencia de los humanos a economizar en el uso del lenguaje acabó por dejarlo reducido al acrónimo Paco. El pobre hombre no debía ni saber ya cómo se llamaba pues, según cuentan los historiadores, realmente su nombre era Giovanni, pero al provenir de Francia quienes se referían a él desde fuera le ‘rebautizaron’ como Francisco. No obstante, y aunque nos quedamos con esta versión porque es curiosa y molona, no hay nada contrastado y hay quien considera una patraña que Paco provenga de Pater Comunitatis ya que ningún texto ha hecho referencia jamás al santo francés bajo este seudónimo.

San Francisco de Asis, el santo apodado Paco, la versión controvertida de este nombre

Vayamos ahora con Pepe. El santo José, marido de la Virgen, se conoce con otro de los hipocorísticos más extendidos en toda Iberia. Pero ¿de dónde viene el tal Pepe? Pues tiene su gracia. Como todos conoceréis, la paternidad de Jesucristo se atribuye al Espíritu Santo (sí, no pongas esa cara), pero como quiera que la figura de San José debía ser reconocida con algún papel dentro de la historia pues se le consideró el Pater Putativo de Jesús, o sea, el PP. Gracioso, ¿no? Como comentábamos anteriormente, esto no tiene la más mínima base científica, se trata de la explicación popular al hecho de que un nombre cuya sonoridad nada tiene que ver con su versión reducida acabe derivando en uno de los más archiconocidos apodos del mundo.

San José, Padre Putativo (Pepe) de Jesús, otro nombre con polémica

Y eso es todo, por supuesto estoy ansiosa por leer vuestras aportaciones al tema ya que no me cabe ninguna duda de que habréis escuchado mil y una historias sobre el origen de ambos nombres, Paco y Pepe, que difieren de la que yo os traigo aquí.